Efecto de la obesidad pregestacional en la somatometría del recién nacido. (Resumen)
El artículo que se resume en este trabajo trata sobre una
investigación acerca de las posibles relaciones que se puedan tener entre la
obesidad pregestacional y la somatometría del recién nacido. En el mismo se
menciona que se basaron en estudios anteriores para llevar esto a cabo, ya que
se registraban datos de una correlación entre los dos factores mencionados con
anterioridad. El estudio se realizó a un total de 73 mujeres embarazadas, las
cuales en su mayoría se encontraban en un rango de edad de 30-39 años, de igual
manera se estudiaron 73 niños recién nacidos. Cabe destacar que todas las
mujeres del estudio eran pacientes con obesidad, prevaleciendo la obesidad tipo
I.
Se
destacan factores importantes como el incremento de la obesidad dentro de
américa latina, especificando el occidente mexicano (Nayarit, Jalisco, Colima y
Michoacán de Ocampo). México representa valores que rebasan los límites
establecidos en la literatura, por lo que se recomienda hacer mayor énfasis en
las consultas preconcepcionales, para llevar un manejo oportuno y adecuado.
El peso
es una variable muy importante para la evaluación del estado de salud del
recién nacido, ya que constituye un factor en la supervivencia, el crecimiento
y el desarrollo futuro del bebé. En este
estudio la prevalencia de peso al nacer yace entre los 3000-3999 kg, siendo
esto el 68% de los recién nacidos estudiados. Con este resultado se descarta en
cierta medida una relación entre la obesidad pregestacional y la somatometría
establecida en el estudio de Valdes Ramos.
En
cuanto a la talla, el 85% de los recién nacidos estudiados están dentro de un
rango de 48-50 cm, describiendo con ello un aumento directamente proporcional
entre el peso y la talla a comparación con otras investigaciones. Cabe
mencionar que en el artículo se menciona que los percentiles de peso para la
edad no se consideran adecuados para evaluar sobrepeso, pues ignoran el efecto
de la talla y es por esta razón que se recomienda el uso del peso por la talla
para evaluar el estado actual de nutrición de los niños.



En las
mediciones del perímetro cefálico un 85% de los niños recién nacidos entran en
el rango de 32 a 34 cm.



Dentro
de las complicaciones perinatales evaluadas, la macrosomía fetal fue la más
frecuente, representando un 10% de todos los casos evaluados. La obesidad
pregestacional se ve envuelta en el
aumento del riesgo de macrosomía fetal y de muerte perinatal de causa no
conocida. Se describe que la macrosomía se presentó en 15,5%, 21,4% y 27,8% de
las mujeres con peso normal, sobrepeso y obesidad respectivamente, por lo que
hay cierta relación entre la obesidad pregestacional y la macrosomía fetal y
esto también se puede comprobar en el estudio realizado por Berle, en donde se
demostró que el riesgo de macrosomía es tres veces superior en las madres
obesas en comparación con las madres normopeso y de misma forma en una investigación
realizada por Bergmann se refleja cómo una mujer con un IMC pregestacional
mayor a 26 y una ganancia de peso mayor a 16 kg durante el embarazo, tiene
tendencia al nacimiento de un neonato macrosómico.

Según la
obesidad y peso del recién nacido, el más representado fue el de 3100-3999g.
Según obesidad y talla fue entre 48-50 cm, y según obesidad y circunferencia
cefálica el grupo de 32-34 cm. Se recomienda en este caso un mejor manejo en el
cuidado de la mujer en etapa reproductiva y a su vez incentivar las consultas
preconcepcionales. Esto con el objeto de disminuir el número de complicaciones
obstétricas, como la cesárea, la cual es común en mujeres obesas por la
disminución de la actividad uterina; así como las complicaciones perinatales,
como lo fue en este caso la macrosomía.

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